Comienzo
Bonjour a tous:
Todas las cosas que son, pertenecen a los conceptos con los que la gente los marca, pero sólo en la mente se disipan en éter.
Bonjour a tous:
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Hernán Sicilia
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2:29 a.m.
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Etiquetas: general
No tengo un instrumento de escritura
que plasme el carmín fulmíneo,
que dibuje los contornos de una gota,
de una lágrima al fuego como el rojo.
bajo la llama la abraza,
la brasa ardiente con pasión de fuego...
Amargo el color, amarga la gota
No es de silencios, ni de vida,
ni de mi juventud, ni senil,
ni de vientos que en un azur zafir vienen en tropel,
el galope de las nubes, suaves como estelas de mar,
de aquella lengua húmeda que lame el rojo de mi corazón...
de aquél polvo entre tus manos...
Rougeatre...
El aliento en el vidrio,
¿De qué está hecha tu lengua? Sí, ¿tu lengua roja?
No su fuego, ni su azor, ni sus cenizas; ¿sino tu lengua?
aquel mar que se plasma en nuestros cuerpos,
las pieles que aprisionan otras almas;
pero, tu lengua, ¿qué la conforma?,
no las mentiras, ni el capricho ni las sombras,
ni la estrella centelleante en tus pupilas,
ni el habernos amado bajo el drago:
veneno inasible de la entraña abierta;
pero, ¿aquel líquido?, tu lengua, ¿qué la teje?
no la espiral que la consume a poco,
no la inquietante sombra del olvido,
ni el arapo vil con que languideció en otrora,
sino, ¿aquella substancia que destila?,
¿qué es, si no es veneno, si no es elixir,
ni morfina alguna,
ni belladona, ni cicuta, ni la hiel bermeja?
¿Qué es pues lo que aprisiona a tus palabras;
lo que desata la locura de tu mente;
lo que te ata a mí y lo que me lía a ti,
aquello que nos urde, nos anuda o desanuda?
No me lo explico en lo gélido de la llama,
no lo comprendo en el cadalso yermo,
ni en el rojo patíbulo en que me hablas...
a estertor del día:
¿de qué está hecha tu lengua?
Tengo el polvo en mis manos de tu vida,
No tengo lengua, ni substancia ni veneno,
y en mi boca ya sólo hay sangre.
Rojo sangre.
Hernán Sicilia - N (19)
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Hernán Sicilia
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9:05 p.m.
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Cansado de la obscuridad gritó a la luz!
Unas fauces no consumen todo:
lo que ven, lo que tienen y no poseen,
aquello que aprisionan y mascullan,
lo decible, lo indecible,
todo aquello que es finito.
Las fauces lo devoran todo:
el mundo sordo de un grito que se les escapa:
espacio y vorágine.
Esa caja engranada en goznes,
que gira bestial como una maquinaria fabricada por el hombre;
aquél sistema que engulle lo que camina;
ahora el hombre no se satisface con ser canival:
ha pactado sus instintos en los hyerros.
Hernán Sicilia - N (19)
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Hernán Sicilia
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7:07 p.m.
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Inamovible el polvo. Restaba compacto en la figura felina de una fiera. Y dos ojos escrutaban lo pérfido de un instante.
Los ojos del gato tienen un espesor de tierra
y dos líneas sus pupilas: horizontes.
Alguien me ha dicho que cuando sus pupilas son luceros negros, es porque en ellas el terror reside.
Son las imágenes de un espanto,
de un monstruo atroz,
de una osadía,
de un crimen.
No llora nunca, porque su piel absorbe, lo poco o mucho, que de sus ojos sale.
Pero su mente capta el episodio entero,
Se estrella el cuerpo, se desprende un miembro:
la cola dicen, el equilibrio ser.
Y ahora, sólo en el vacío existe,
destazado; olvido
pero el instante resta
como resta el barro
aun este seco...
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Hernán Sicilia
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8:46 p.m.
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Qué hay detrás del vaso, que se rompe, que se corta?
La mano que sostiene? Las huellas que atesoran?
En el cristal se constituye un vacío,
es lo que contiene una ausencia, y un lugar donde de todo hay cabida.
Pero, qué pasa con el interior cuando se rompe?
A dónde va el vacío que se escapa?, cuando se rompe el vaso, o el cristal se quiebra?
Ya no se contiene más ni de sí se muestra. Otra realidad que no es materia, sino lo que de ella suena.
Qué hay de la sed en que nos remonta el vaso?
cuando ya éste está roto y no contiene nada?
Hablo de la sed, de sus adentros, de su estrago y su saciedad.
Hablo del cristal, del vaso, que se quiebra, que se incrusta cuando ya nada le ha quedado.
y es tan vacío, y por vacío lo tiene todo, lo entiende todo y lo comprende en todo.
Cuando el vaso ha quedado en trozos esparcido,
cuando no se pueden pegar ni volverse a conformar,
cuando no reflejan la luz ni la refractan,
todo se ha ido, ha sido terminado,
y nada volverá, y nada es para siempre.
Por qué volver a saber del espacio del vacío, del cristal y del vaso que son la contención de la nada y la nada sin memoria. Por cuánto se pesa el vaso sin contenido pesa tanto, puesto que aunque sea incoloro, inodoro, y así insípido; contiene a la nada y por lo tanto a todo, nos contiene en sí, nos contiene a todos.
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